¿Lo necesito o solo lo deseo?

Te ha pasado que te encuentras en situaciones donde ves algo que te gusta y lo quieres comprar, pero después de un rato al tenerlo contigo te das cuenta de que realmente no era tan necesario en tu vida como lo pensabas.

Muchas ocasiones solo vemos objetos o ropa que nos interesan a simple vista, pero no nos ponemos a pensar en el momento si me va a ser funcional o tendrá un verdadero uso en mi vida.

Es ese momento en donde nos ponemos a pensar, ¿Solo compramos por comprar o realmente lo que adquiero será útil en mi vida?

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Está comprobado que “Comprar nos hace felices”, pero añadiendo que esto es simplemente temporal. Cada vez que adquirimos algo activamos dopamina, la cual es una de las sustancias responsables de nuestra felicidad, pero este efecto solo dura un breve periodo de tiempo, desde el momento en el que lo queremos y mientras lo usamos. A consecuencia de estos efectos que podemos vivir momentáneamente nos lleva a realizar compras compulsivas.

Cuando vamos a comprar algo que no nos servirá y que posteriormente vamos a desecharlo en el menor tiempo, no solamente no lograremos satisfacer nuestros deseos, sino que también estaremos limitando cada vez más los recursos de nuestro planeta, ya que estaremos contribuyendo más en la fabricación de cada uno de los productos que puedan ser desechables fácilmente.

Solemos tomar decisiones apresuradas solo por guiarnos en las primeras impresiones, mientras que la contraparte que deberíamos implementar al momento de comprar es tener un pensamiento crítico para realizar un análisis antes de llegar a una conclusión.

Libro «Pensar rápido, pensar despacio» Daniel Kahnemman.

Existen una serie de preguntas que podemos hacernos antes de tomar la decisión de comprar algo:

  1. ¿Realmente lo necesito?
  2. ¿Voy a tener que endeudarme?
  3. ¿Puedo encontrarlo más barato?
  4. ¿Cómo me voy a sentir cuando lo compre?

Pero cómo podemos saber si ¿Lo necesito comprar realmente? aquí en el Eco Blog te mostramos una mini guía, para que puedas valorar si realmente lo necesitas o solamente deseas algún producto que no te será útil, todo de una manera sostenible.

Mini guía para compras sustentables. Cristina Aguilar Rodríguez. (2022)

Ahora que tenemos una idea más completa de cómo podemos abordar estos pensamientos que muchas veces nos invaden a primera vista a causa del consumismo, sabemos que podemos analizar si los productos que deseemos podemos darle una segunda vida, para así mismo frenar el consumo de nuestros recursos, donde a la vez vamos a tener productos que nos será útil por un mayor tiempo.

Redacción: Cristina Aguilar Rodríguez.

Portada: Omar Saucedo.

Publicación: Omar Saucedo.

Referencias:

Motato V. (2019). Alternativas de solución implementadas
en personas afectadas por el consumismo. [Trabajo de grado para optar por el título de publicista, Universidad Católica de Manizales Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y Teología]. https://repositorio.ucm.edu.co/bitstream/10839/2752/1/Valentina%20Motato%20Molano.pdf

Meza, M. G. S. (2021, 30 agosto). ¿El dinero compra la felicidad? Estudio revela sus hallazgos. Forbes México. https://www.forbes.com.mx/el-dinero-compra-la-felicidad-estudio-revela-sus-hallazgos/

P. (2021, 25 octubre). 4 preguntas que debes hacerte para evitar las compras compulsivas. Preahorro. https://preahorro.com/como-ahorrar/4-preguntas-que-debes-hacerte-antes-de-comprar-cualquier-cosa/

Quer, A. (s. f.). Las dos formas en que la mente crea el pensamiento: los sistemas 1 y 2 de Daniel Kahneman | Growlia La plataforma líder en programas de bienestar y de desarrollo de liderazgo. GROWLIA. https://growlia.com/las-dos-formas-en-que-la-mente-crea-el-pensamiento-los-sistemas-1-y-2-de-daniel-kahneman/

¿Qué priorizar a la hora de comprar: calidad o precio?

Seguramente a la hora de realizar una compra te has topado con una gran variedad de productos, marcas, costos y anuncios. Ya sea con algo tan simple como un cepillo de dientes, o con algo de gran importancia como una casa o un auto, diariamente se nos presentan una infinidad de opciones a elegir.

En la actualidad, el nivel de competencia creado por los mercados es realmente alto, y muchas veces el tomar una decisión llega a ser abrumador.

Como consumidores, solemos dejarnos llevar por el precio de los productos. En la mayoría de las ocasiones el precio influye mucho al llevar a cabo una compra, pues existen muchas variaciones en los productos disponibles, más aún cuando se trata de productos o servicios de alto consumo, lo que tiene que ver directamente con la calidad de los mismos.

En general la percepción que tenemos acerca de los precios altos es que la calidad del producto o servicio será alta también, pues establecemos una relación entre precio-calidad. Sin embargo, no siempre es así, y es conveniente conocer cómo reconocer esta relación para tomar la mejor decisión de compra.

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La calidad tiene que ver con el nivel o eficacia de las prestaciones que el producto es capaz de ofrecer

Es decir, en qué medida es capaz de realizar satisfactoriamente la función básica con respecto a los otros productos o marcas, y no siempre tiene una relación directa con el precio.

Sin embargo, el crecimiento de la competencia en los diferentes mercados, como ya se mencionó, es algo que influye directamente en la relación precio vs calidad, ya que con el objetivo de captar el mayor número de clientes en algunos momentos puede sacrificarse el precio, brindando aún así productos de calidad, aunque hay ocasiones en las que se da el caso contrario y con tal de reducir los precios, se reduce también la calidad del producto.

Piensa en algún producto o servicio que sea indispensable para ti. ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por él? ¿Qué es lo que influye principalmente en tu compra? ¿Evalúas lo que pagaste según el precio o según la calidad de lo obtenido?

Responder estas preguntas nos pueden dar una experiencia completamente nueva para cada consumidor, pues cada uno de nosotros tiene diferentes prioridades. Pero cuestiones como éstas se vuelven imprescindibles al momento de tomar una decisión.

Ahora, en general, es común el sentimiento de satisfacción o felicidad de poder encontrar productos de “buena calidad” a un precio relativamente bajo, pero en este caso siempre hay un sacrificio. Para poder crear o brindar productos/servicios de calidad se necesita invertir para contar con la materia prima que permita cumplir el objetivo, lo que también supone un costo extra, y es el mismo caso en la situación contraria.

Es por ello que se recomienda que para encontrar una adecuada relación calidad-precio, tanto el cliente como el proveedor, tengan un equilibrio en lo que desean, lo que pueden ofrecer y lo que se debe pagar por ello.

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No obstante, es importante recordar que actualmente existen estrategias psicológicas diseñadas específicamente para alentar a las personas a gastar más de lo que realmente quieren o pueden:

  • Restricciones de tiempo artificiales: Algunos establecimientos minoristas utilizan anuncios en sus tiendas que comparten ofertas por tiempo limitado.
  • Precios de encanto: Como la del precio que termina en 0.99 que, aunque aproxima a la cantidad siguiente, el cliente tendrá la “satisfacción” de que por los menos pagó un centavo menos.
  • Apariencia del precio: El cerebro relaciona mayor cantidad de números con un costo mayor, por lo que en muchos establecimientos cambian la apariencia de sus precios.

Este tipo de estrategias no solo dañan nuestros bolsillos y provocan un desequilibrio en la economía, sino que al mismo tiempo nos impulsan a comprar desmedidamente sin considerar la verdadera necesidad del producto o servicio en nuestras vidas. Esto, a su vez, ocasiona un aumento en la demanda de recursos naturales necesarios para su fabricación, poniendo en mayor peligro el sistema en el que nos desarrollamos.

Sin duda, tomar la decisión correcta al momento de hacer nuestras compras está ligada a muchos factores que no dependen de nosotros, pero con la información adecuada en mente podemos acercarnos a una elección consciente que pueda brindarnos una opción que cumpla con nuestros estándares de calidad, sin dejar de lado el efecto en el ambiente.

Redacción: Jessica G. Landeros López.

Portada: Omar F. Saucedo.

Publicación: Omar F. Saucedo.

Referencias:

Fast fashion y sus hilos contaminados.

Al querer adquirir alguna prenda de vestir sería prudente detenernos a evaluar cómo esto impacta a nuestro alrededor. Así como las prendas nos permiten transmitir un mensaje que va cambiando, siendo un reflejo de una sociedad en continua evolución.

Desde hace tiempo ha ocurrido algo con la moda al tornarse rápida, pasajera o “fast fashion” esto se refiere a una producción y comercialización rápida con una tendencia a producción en serie, de bajo costo y vida corta tal vez menor a una temporada, pero llegando a ser intensa.

Trayendo consigo problemas de tipo ambiental, según un estudio presentado por la ONU sobre el Comercio y Desarrollo durante el 2021, “la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo. 

Más del 8% de las emisiones globales totales de gases de efecto invernadero son producidas por la industria de la indumentaria y el calzado.

También algunos datos muestran que para fabricar 1 par de jeans se necesitan 7500 litros de agua; donde el 85% de los productos textiles terminan en basureros o son incinerados.

Al norte de Chile se ubica la ciudad portuaria de Iquique, con beneficios fiscales por lo que no pagan impuestos por productos importados. Además, es la puerta de entrada al desierto de Atacama, siendo una ciudad rodeada por cerros de arena y amplias playas, desde hace tiempo se ha tomado como un cementerio textil con montañas de ropa, este país importa contraisner de ropa nueva y de segunda mano que Europa y Estados Unidos rechaza.

Autor: @martinbernetti_photojournalist

Lo que anteriormente era “fast fashion” de moda rápida y en serie a bajo precio, ahora pasó a ser “trash fashion” es decir moda basura.

Impactos producidos por la industria de la moda

Existe un gran impacto ambiental, como la contaminación en napas de agua (acumulaciones de agua subterránea), emisiones tóxicas por las quemas y la liberación de microplásticos de las prendas que muchas veces llegan hasta el mar.

UEVOS PRODUCTOS O CAMPAÑAS QUE CUIDAN MÁS DEL MEDIO AMBIENTE»).

Un rayito de esperanza

Actualmente se trabaja en leyes para responsabilizar a los productores para hacerse cargo de los residuos generados. 

De igual manera se busca reciclar ropa como es el caso de Franklin Zepeda que fundó Ecofibra, un sistema de aislamiento para hogares que utiliza textiles en desuso y evita que terminan en basureros, mediante la trituración y tratamiento especias de prendas se logra convertirlos a aislantes, siendo esta una gran innovación tecnológica para reducir el impacto de muchas industrias.

Y desde el punto de vista como consumidores podemos intentar esquivar las tentaciones del marketing al consumir menos, así como adquirir solo lo esencial de preferencia con productores locales, elegir textiles que no ocupen tanta agua, también podemos comprar o truequear de segunda mano y donar la ropa en buen estado.

Redacción: Torres-Rangel, Rosalba Noemí.

Portada: Omar F. Saucedo.

Publicación: Omar F. Saucedo.

Referencias:

Como aprender a invertir y no gastar ecológicamente

Cada uno de nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos comprado artículos, ya sea para nuestro uso personal, para algún familiar e incluso para algún negocio, pero… nos hemos puesto a analizar si tal producto que adquirimos, ¿nos va a ser funcional dentro de unos años? 

En la industria, muchas veces existen una infinidad de productos, donde el uso desmedido de estos hace que cada vez se incremente el agotamiento de nuestros recursos naturales, así como las grandes cantidades de contaminación que se van generando.

Sabemos que no somos responsables de los productos que se ofertan en el mercado, pero tenemos el poder para invertir en aquellos productos que nos servirán en un futuro y nos serán sumamente útil a través de sus años de vida, así mismo no gastaremos mucho más dinero en aquellos que no tengan durabilidad. 

Donde a través de los años muchas veces el costo y el beneficio de los productos, han perdido todo el sentido.

DALY, S.F.
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Para llevar una vida más ecológica debemos tomar ciertas decisiones y llevar a cabo acciones, pero ¿Cómo podemos enfrentar el cuidar nuestra economía al invertir en buenos productos y a la vez no afectar al medio ambiente?

Si bien existen 2 variables que nos pueden guiar para obtener productos que nos duren y a la vez hacer un menor agotamiento de nuestros recursos, la durabilidad y el impacto que tendrá.

Donde durabilidad podemos entenderlo como la eficiencia de aquel producto que, usándolo adecuadamente, podremos sacarle el máximo provecho, donde nosotros veremos que realmente fue una buena inversión el adquirirlo.

Mientras que al medir el impacto ambiental de los productos o servicios que deseemos adquirir, siempre debemos informarnos antes, ya que existen diferentes tipos de impactos ambientales donde podemos clasificarlos por su origen:

  • Sean renovables, donde se aprovecha al máximo los recursos.
  • Su contaminación, donde estos no deben de producir algún tipo de residuo, ya sea que emitan gases a la atmósfera o que viertan líquidos al ambiente.
  • Ocupación del territorio. Donde al momento de ocupar un territorio hacen que se modifique el suelo. 

Debemos entender que lo más importante que tenemos es el tiempo, y tiempo es el que debemos invertir para reducir nuestro consumo de recursos, tener una vida más ecológica y poco a poco ir disminuyendo nuestros gastos.

Porque no debemos ser cómplices de apoyar con nuestro dinero a empresas multinacionales que nos ofrecen ya sea productos o servicios que no nos serán útiles de acuerdo con su ciclo de vida, donde a su vez le hacen un daño irreparable al planeta.

Hay que generar esa cultura de investigar bien los productos que adquirimos, no solo para cuidar nuestra economía, porque incluso en ocasiones si llegamos a pagar más por algo, pero a cambio obtenemos más tiempo de vida del producto y ayudamos al máximo provecho de los recursos, siempre valdrá la pena. 

Redacción: Cristina Aguilar Rodríguez.

Portada: Omar Saucedo.

Publicación: Omar Saucedo.

Referencias:

Y tú, ¿conoces los derechos y obligaciones que tienes como consumidor?

Primero que nada, por si te lo has estado preguntando, vamos a definir qué es un consumidor. Según la RAE (Real Academia de la Lengua Española), un consumidor se puede definir como “aquella persona que adquiere productos de consumo o utiliza ciertos servicios”. En un sentido más amplio, lo definimos como una persona u organización que consume bienes o servicios, que los productores o proveedores ponen a su disposición en el mercado y que sirven para satisfacer algún tipo de necesidad.

En este sentido, todos somos consumidores en algún momento de nuestra vida, sino es que lo somos todo el tiempo. El consumidor es una parte vital para el desarrollo de las economías, pues se convierte en la etapa final de cualquier proceso de producción, y siempre busca obtener algún tipo de satisfacción por medio de transacciones (ej. dinero, acciones, etc.).

Sin embargo, fuera de las necesidades básicas que nos obligan a adquirir productos o utilizar servicios, rara vez nos detenemos a razonar antes de consumir. Se han expuesto teorías actuales en donde se habla de que muchos de nuestros consumos dependen de la mentalidad con la que tomamos la decisión de compra, pues en muchas ocasiones, especialmente en este mundo capitalista, las decisiones se toman para satisfacer deseos y no necesidades, sino únicamente por el placer momentáneo que nos brinda esa sensación.

Imagen: “The Logistics World” (2022)

Por lo que es importante fortalecer nuestra educación como consumidores responsables, pues es importante cuidar nuestras finanzas y ser conscientes de la medida en que consumimos. 

Ahora bien, como parte de esta educación es conveniente que conozcamos los derechos y obligaciones que nos competen para promover una cultura de consumo responsable.

En México, los consumidores están protegidos por la Ley Federal de Protección al Consumidor. En el primer artículo de esta ley se reconocen como principios básicos de las relaciones de consumo:

La protección de la seguridad, vida y salud del consumidor, el derecho a la educación y divulgación, el derecho a la información, el derecho a la efectiva prevención y reparación de daños, el acceso a órganos administrativos, y el derecho a la protección de los intereses económicos del consumidor.

Con base en esta ley, la Profeco reconoce al consumidor siete derechos: a la información, a elegir, a no ser discriminado, a la protección, a la educación, a la seguridad y calidad, y a la compensación.

Imagen: Secretaría de Economía (2012)

Desafortunadamente, el reconocimiento de estos derechos es limitado, no sólo entre los mismos consumidores, sino también entre los productores y proveedores. Por ello es importante reforzar el conocimiento de nuestros derechos y aprender a usar eficientemente nuestros recursos.

Por otro lado, también tenemos algunas responsabilidades como consumidores, que al mismo tiempo nos permiten alcanzar un nivel de consciencia social. Algunas de las obligaciones que tenemos como consumidores son:

  • Propiciar y ejercer el consumo racional y responsable de bienes y servicios.
  • Preocuparte de no afectar el ambiente mediante el consumo de bienes o servicios que puedan resultar peligrosos en ese sentido.
  • Evitar cualquier riesgo que pueda afectar tu salud y vida, así como la de los demás, por el consumo de bienes o servicios lícitos.
  • Informarse responsablemente de las condiciones de uso de los bienes y servicios a consumirse.

Para ser un consumidor responsable, debemos mantenernos informados y actualizados no solo sobre las problemáticas sociales, ambientales y económicas que afectan a nuestro país, sino también en los derechos y obligaciones que nos competen para aportar nuestro granito de arena.

Por ello, ponemos a tu alcance algunos consejos que puedes tener en mente siempre que vayas a consumir:

  1. Encuentra el equilibrio entre tus necesidades ilimitadas y tus recursos limitados.
  2. Prioriza tus necesidades reales y satisfacerlas con el mínimo de recursos.
  3. Tú eres el generador más importante de tu desarrollo económico y el del país, preserva tu mente, tu cuerpo y tu entorno.
  4. Cuida cada centavo que llegue a tu  bolsillo, recuerda que el ahorro es la base para cumplir metas financieras.
  5. Planifica tu tiempo, ten presente que es el recurso no renovable más valioso.
  6. Sé creativo, genera cambios positivos permanentes en tu vida.
  7. Adquiere productos que sean amigables con el ambiente en todo su ciclo de vida, considerando los procesos de: elaboración, transporte, durabilidad, y residuos que dejará al terminar su vida útil.

Redacción: Jessica Landeros.

Portada: Omar Saucedo.

Publicación: Omar Saucedo.

Referencias:

Diccionario de la Lengua Española. (2021). Real Academia Española. 

El poder del consumidor A.C. (s.f.) Los derechos del consumidor. El poder del consumidor. Recuperado el 26 de abril de 2022 de https://elpoderdelconsumidor.org/los-derechos-del-consumidor/ 

Procuraduría Federal del Consumidor. (2012). Economía para todos: Tus obligaciones como consumidor. Secretaría de Economía. Recuperado el 26 de abril de 2022 de: http://www.2006-2012.economia.gob.mx/economia-para-todos/buen-consumidor/protegete/1974-tus-obligaciones-como-consumidor 

Tu poder como consumidor

Alguna vez te has preguntado ¿Cuáles son mis derechos y obligaciones como consumidor? Acompáñanos en este recuento de sucesos y tips que van muchísimo más allá de adquirir únicamente los productos y/o servicios que se necesitan para mantener una óptima calidad de vida. Centrándonos en el impacto y poder que tenemos como consumidores activos. 

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Sin embargo; la sociedad también tiene un poder real, pacífico y legal que ha sido poco usado en México: el poder de elegir lo que quiere consumir. Millones de ciudadanos en todo el planeta han ejercido este poder de elección y han participado en campañas de boicot, es decir, campañas en las que mediante su decisión o fuerza aplicada al consumo obligan a empresas y gobiernos a respetar el medio ambiente, los derechos humanos y civiles. 

El poder del consumidor es demoledor primero que nada porque es legal y legítimo, puesto que decidir lo que uno compra o deja de comprar es un derecho incuestionable. Nadie puede obligarnos a comprar lo que no deseamos, así que pacíficamente podemos demostrar nuestro rechazo o apoyo a las conductas de las empresas. Este poder no se ejerce una vez cada seis años, sino todos los días. El poder de elegir se transforma en una poderosa fuerza cívica que está en manos de las personas, no de los políticos ni de las instituciones.

En México es urgente aprender a poner en práctica el poder ciudadano para nuestro propio beneficio. Si no aprendemos a demandar responsabilidad, calidad, servicio y ética, muchas compañías continuarán ofreciéndonos contaminación al medio ambiente con productos tóxicos de los que no se hacen  responsables o deforestando nuestros bosques mediante la tala ilegal.

Con nuestra fuerza de consumo también podemos premiar a las compañías comprando preferencialmente productos orgánicos, de comercio justo o a las empresas que hacen negocios de manera responsable, respetando a los consumidores, al medio ambiente y al bienestar común. 

Cada vez aumenta más el número de consumidores que prefieren productos que se producen sin maltratar animales o el medio ambiente. Por ejemplo, verduras ecológicas o carne de animales criados en granjas donde las condiciones de vida sean adecuadas. El principal factor que hace que la gente no se anime más a comprar estos productos es su elevado precio, pero debemos cambiar de mentalidad.

Cuanto más se extienda su consumo, el coste de producción se reducirá. Solo tenemos que empezar a concienciarnos y consumir de manera responsable, pensando la historia que hay detrás de cada producto. Los consumidores tenemos más poder del que pensamos, y debemos utilizarlo. 

Recuerda el gran papel que desempeñas como consumidor, y lo que esto trae consigo; ya que, aunque se trate de una compra que nosotros consideremos como “insignificante”, todo lo que hay detrás de ella influye de manera directa e indirecta a muchos factores además del económico, tal como el ambiental. 

Redacción: Diana González.

Portada: Omar Saucedo.

Publicación: Omar Saucedo.

Referencias:

  • El poder de los consumidores. La Jornada, 2006 – La Jornada.
  • El poder de los consumidores y su impacto en la RSE. 2013 – Español – María Rodríguez S. – Diario Responsable.
  • ¿Sabe usted sobre sus derechos y deberes como consumidor?. 2022 – Español – Alejandra Johanna Munar, Ana María Carrillo Sarria.
  • El poder de los consumidores. 2017 – Español – José Miguel Ponce – Marketing y servicios.
  • El poder de los consumidores. 2018 – Español – Ana Urtasun – El País.

Consumismo, un estilo de vida insostenible

A través de los años, se han creado miles de productos que suelen ser similares, pero que con el paso del tiempo han adquirido diferentes maneras de ser adquiridos, los cuales muchos de nosotros hemos comprado a lo largo de nuestra vida, no solamente para satisfacer nuestras necesidades o deseos, sino también incluso para marcar nuestra identidad.

Es ahí en donde entran las marcas, para basarse y determinar diferentes estrategias de publicidad para lograr que se incrementen las ventas de sus productos, muchas veces vendiendo experiencias, mejores estilos de vida, todo esto para resaltar la imagen de su producto.

A todo esto, hay que aclarar que el consumo es simplemente la acción y efecto de consumir, mientras que el consumismo son esas actividades excesivas de adquirir bienes, servicios o productos.

Sabemos que vivimos actualmente en una sociedad donde vemos con facilidad comprar las cosas porque estamos “en el hoy y en el ahora”, porque no queremos esperarnos a que pasen más días y satisfacer nuestras necesidades.

Imagen:  Alexander Kovacs (2019).

Pero, ¿estamos gastando por gastar? ¿o simplemente lo compramos sin que nos aporte nada? 

Donde únicamente estamos generando un uso excesivo de recursos naturales y de residuos, donde estamos dejando una huella ambiental, esto cuando consumimos más de lo que realmente necesitamos, y de lo que nuestro planeta nos puede ofrecer. 

El consumismo está creando la mayor parte de la contaminación del mundo. “Si la población mundial continúa creciendo como se prevé y alcanza los 9600 millones en 2050, podríamos necesitar el equivalente a casi tres planetas para disponer de los recursos naturales que harían falta para sostener el estilo de vida actual.” (Naciones Unidas, n.d.)

Ya que “La extracción y el procesamiento de los materiales, los combustibles y la comida son responsables de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales totales y de más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico.”

Ya entendimos lo que es el consumismo, ahora hay que entender que todos somos consumidores, la Secretaría de Economía (2010), señala que todos somos consumidores, sin importar nuestra edad, ocupación o poder adquisitivo, las diferentes necesidades como transporte, ropa, educación, salud y esparcimiento nos obligan a consumir insumos para satisfacerlas.

Ahora que sabemos que somos parte de estas acciones y a su vez con las consecuencias causadas por el consumismo, te invitamos a reflexionar haciéndote las siguientes preguntas: 

¿Lo necesito para vivir o es un deseo para tener un estatus social?

¿Esto cumple con mis necesidades actuales?

¿Se ajusta a mi presupuesto o es un capricho más?

¿Es una prioridad o puedo esperar? 

Esperamos que este cuestionamiento te ayude a identificar tu consumo desmedido y comenzar a controlarlo. 

#JuntosHacemosLaDiferencia

Redacción: Cristina Aguilar Rodriguez, Andrés Daniel Mora Ríos.

Portada: Omar Saucedo.

Publicación: Evelyn Mosqueda.

Bibliografía

Secretaría de Economía. (s. f.). Consumo inteligente. Secretaría de Economía. Recuperado 27 de marzo de 2022, de http://www.2006-2012.economia.gob.mx/economia-para-todos/buen-consumidor/informate/consumo-inteligente

Díaz, R. S. (2017, 6 abril). Consumismo y sociedad: una visión crítica del Homo consumens. DSpace. Recuperado 26 de marzo de 2022, de http://148.202.167.116:8080/xmlui/handle/123456789/849

R. (2018, 14 septiembre). Consumismo vs Consumo. Esturirafi. Recuperado 26 de marzo de 2022, de https://www.esturirafi.com/2017/06/consumismo-vs-consumo.html

United Nations. (n.d.). Datos y cifras | Naciones Unidas. Recuperado 26 de marzo de 2022, de https://www.un.org/es/actnow/facts-and-figures

DESPERDICIO DE ALIMENTOS EN MÉXICO

Alguna vez te has puesto a pensar, ¿Qué ocurre con la comida que se desperdicia en México? En esta edición del Blog EcoLíder hablaremos sobre el porcentaje y tipo de comida que, mayormente, es desaprovechada al año en nuestro país; así mismo, se revisarán las acciones y objetivos planteados por diversas organizaciones especializadas, dónde se planea una disminución del impacto ambiental y la hambruna de algunas de las zonas más pobres a través del aprovechamiento y procesamiento de lo que, para la mayoría de los consumidores promedio, ya es catalogado como “residuo”.

Imagen: Elaboración propia, 2021.

Un análisis del consumo de alimentos cuantificó por primera vez la magnitud del desperdicio en México: al año se pierden 20.4 millones de toneladas de comida, equivalentes al 34% de la producción nacional. En materia económica, el impacto se contabilizó en más de 400 mil millones de pesos, equivalentes a más de dos veces el presupuesto anual para SAGARPA y SEDESOL. Desde diversas ópticas, científicos y organizaciones buscan alternativas para hacer frente a esta problemática que, de evitarse en los niveles de su cadena, podría ser la respuesta a los 50.8 millones de mexicanos que a la fecha no pueden adquirir lo mínimo indispensable para vivir. [1]

Imagen: Elaboración propia, 2021.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH), en 2016 casi la tercera parte de las familias mexicanas tuvieron dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias. De ellas, en 28% hubo una niña, niño o adolescente que comió menos de lo que debía; mientras que en estados como Tabasco, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Sinaloa la proporción fue mayor. Estos indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que el 42.2% de los hogares mexicanos dijo haber tenido preocupación de que la comida se les acabara, mientras que en 11.8% se quedaron sin comer. En contraste, en el planeta se producen alimentos que serían suficientes para alimentar al total de la población mundial. [1]

En relación con lo anteriormente mencionado, se sabe que cuando un cultivo o alimento preparado no se consume termina por ser considerado “basura”, y esto da significado a que se pierda más que comida; ya que a su vez se desperdician los muchos recursos necesarios para el cultivo, la elaboración, el envasado, el transporte y la comercialización de alimentos. De acuerdo con la FAO, 1⁄3 de la producción de alimentos en el mundo termina por no ser consumida; lo cual significa que cada año se desperdician los alimentos producidos en el 28% del total de tierras cultivables del mundo, que equivale a 7 veces la extensión territorial total de México, desperdiciando una cantidad de agua similar a casi 10 veces el caudal del río Usumacinta, y generando emisiones por casi 3.3 Gt (giga toneladas) de gases de efecto invernadero, que si fuera un país, sería el tercero con más emisiones en el mundo. [2]

La Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), organización intergubernamental destinada a apoyar la cooperación entre los tres socios comerciales de América del Norte en asuntos ambientales, presentó la Guía Práctica para Cuantificar la Pérdida y Desperdicio de Alimentos.

Según esta guía, el alimento desperdiciado representa dinero perdido para empresas, hogares y gobiernos, a la vez que agrava la inseguridad alimentaria. En el caso específico de México, 18% de la pérdida se produce en el sector de procesamiento y fabricación de alimentos. El País sufre de problemas similares a los que aquejan a otros mismos, pertenecientes a América del Norte en este sector, tales como: recortes, sobreproducción, infraestructura o maquinaria inadecuadas, diseño ineficiente de sistemas, daños durante la fase del empaque, pronósticos imprecisos, problemas de seguridad de los alimentos, deficiencias de la cadena de enfriamiento e inconsistencia en la calidad de los procesos. [3] [5]

Ahora te preguntarás ¿Cuáles son los principales alimentos que se desperdician en nuestro País? Para contestar esta pregunta, a continuación, se mostrarán un par de gráficos dónde se describen tipos de alimentos y porcentaje de ellos que, anualmente, pasan a ser considerados como “desperdicios”; así mismo, se realiza una comparación de la cantidad de habitantes y familias que, en promedio, podrían ser alimentadas con estos suministros.

Para aumentar la conciencia sobre este problema, en la Agenda 2030, el ODS 12: Producción y consumo responsable, en su Meta 12.3 (reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para el 2030) se refleja la necesidad de profundizar en las acciones que atienden esta problemática.

En 2019 y en el marco de la 74 Asamblea General de las Naciones Unidas, se declaró al 29 de septiembre como el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos.

La problemática de la pérdida de alimentos debe además analizarse en el marco de la pandemia por COVID-19, que aumenta el riesgo de que miles de personas caigan en inseguridad alimentaria y se reviertan los avances en la materia de los últimos 10 años, particularmente poblaciones rurales e indígenas, que ya están en una situación vulnerable de inseguridad alimentaria. [6]

Para finalizar este tema, a continuación, se enlistarán algunas medidas, tanto del sector público (Gobierno) como del sector privado (Empresas), que se han implementado con la finalidad de poder lograr los objetivos planteados en la Agenda 2030:

  1. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera que puede llegarse a un escenario con casi cero desperdicios con ayuda de la tecnología y la innovación, por lo que decidió lanzar, en conjunto con una serie de socios de la iniciativa privada y de la sociedad civil, el concurso #SinDesperdicioMéxico, el cual busca identificar y premiar a emprendedores que estén haciendo algo por resolver el problema a través de la identificación de soluciones innovadoras que permitan reducir las pérdidas y desperdicios a nivel de producción primaria, procesamiento y comercialización, incluyendo mercados de abasto, hoteles, restaurantes y hogares. [4]
  2. Un grupo de estudiantes y egresados del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) desarrollaron la plataforma denominada Sí Comparto, que vincula bases de datos de hoteles, restaurantes o comedores industriales con los alimentos que disponen para donar, a fin de hacerlos llegar a asociaciones civiles que los entreguen a comunidades necesitadas. [1]
  3. Por parte de instituciones gubernamentales como SEDESOL, se han realizado algunos proyectos y actividades que tienen como objetivo principal disminuir las pérdidas de alimentos en México. Entre estos proyectos se encuentran: [7]La conformación del Grupo Técnico de Pérdidas de Mermas de Alimentos, con 16 Secretarías de Estado, de los Bancos de Alimentos de México y de la FAO.
  • Realización del proyecto “Creación de cadenas productivas en las costas de México”, donde se espera la disminución del desperdicio de pescados y mariscos, y que se desarrollará específicamente en los 37 Municipios de la Cruzada que tienen zonas costeras, tanto en el Golfo como en el Pacífico y en el Caribe mexicano. En este proyecto, además de SEDESOL, participan SCT, SE, SEMARNAT y SAGARPA.
  • Mayor presupuesto para el fondo sectorial SEDESOL-Conacyt, donde se espera que científicos mexicanos aporten soluciones técnicas y prácticas a la pérdida de alimentos, por cadena alimenticia y por regiones del país.
  • Realización de trabajo coordinado con la Asociación de Bancos de Alimentos de México y DICONSA para la distribución de alimentos recuperados a las zonas más pobres de México (la Asociación recibe los alimentos y DICONSA los distribuye).

Después de leer la información aquí mostrada te invito a ti, amigo lector, a que concientices sobre la comida que consumes en casa, el cómo la aprovechas y las acciones que puedes implementar para ayudar a reducir los índices de hambruna y el impacto medioambiental generado a partir de la producción y procesamiento de estos en nuestro país, y recuerda que…

Redacción: Diana Laura González

Portada: Michell Ramos

Publicación: Evelyn Mosqueda

Fuentes:

[1]      http://www.cienciamx.com/index.php/reportajes-especiales/22910-desperdicio-alimentos-iniciativas-mexico

[2]      https://ljz.mx/2013/12/04/el-desperdicio-de-alimentos-en-mexico/

[3]      https://www.ngenespanol.com/ecologia/comida-desperdicia-mexico-ano/

[4]      https://www.forbes.com.mx/cada-mexicano-desperdicia-158-kilos-de-comida-al-ano/

[5]      https://www.infobae.com/america/mexico/2020/04/26/en-mexico-se-desperdician-38000-kilos-de-alimentos-cada-minuto/

[6]      https://thp.org.mx/2020/09/29/por-que-tiene-que-importarnos-el-desperdicio-de-alimentos/

[7] http://sedesol.gob.mx/boletinesSinHambre/Informativo_02/infografia.html

¿A dónde van los residuos políticos?

Hace pocos meses que ha terminado el periodo electoral en México y detrás de este y toda la campaña de los partidos políticos, llega una ola de basura que en su mayoría se queda en gran parte de todas las ciudades. Son todos los anuncios del tipo de pendones, mantas, lonas de plástico, banderas y volantes los que se convierten en desechos, peor aún que la mayoría de esta basura está hecha de polietileno, material de las bolsas de un solo uso. Te has preguntado, ¿qué pasa con estos residuos y qué se hace con ellos o qué puedes hacer tú? En este artículo te contamos sobre estos temas y las soluciones alternativas que han surgido.

En entrevista con Forbes México, el presidente de la Fundación para el Rescate y la Recuperación del Paisaje Urbano, Jorge Negrete, asegura que en época electoral los espacios publicitarios en la capital del país crecen entre 25 y 30%. Esto se debe a que se usan postes, árboles, mantas en domicilios y otros espacios dónde no está permitido colgar propaganda. [1]

Imagen: Christina Dodoo, 2017

En época electoral los espacios publicitarios en la capital del país crecen ente el 25 y 30%.

Imagen: Manny Becerra | Unsplash.com

También, según Forbes México, en las últimas tres jornadas electorales celebradas en la capital del país, dos elecciones presidenciales en 2012 y 2018, y una intermedia en 2015, se retiraron un total de 130.1 toneladas de basura electoral que en su mayoría era de pendones de plástico, lonas y carteles de papel, que no se sabe bien dónde y cómo terminaron. 

A partir del año 2015, la presión por asociaciones civiles, grupos ambientalistas y algunos gobiernos municipales, que exigían un adecuado tratamiento de la basura electoral, condujo a un acuerdo del Instituto Nacional Electoral para incluir en los procesos electorales de 2014 – 2015 materiales reciclables y biodegradables. 

Relacionado con esto, la Ley Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, en su artículo 209, señala que toda propaganda impresa deberá ser reciclable, fabricada con materiales biodegradables que no contengan sustancias tóxicas o nocivas para la salud o el medio ambiente.

Articulo 209.- Toda la propaganda debe ser reciclable.

Ley Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.

En dicha Ley también se establece la obligación de todos los partidos políticos y candidatos independientes de presentar un plan de reciclaje de la propaganda que utilizarán durante su campaña. Esta medida busca reducir el volumen de desechos, facilitar su manejo y contribuir al cuidado del medio ambiente. [2]

Un ejemplo de plan de reciclaje es el que se realizó en el municipio de Atlixco, Puebla, en el que colectivos de la ciudad reciclaron, al finalizar la campaña lanzada después de las elecciones del pasado 6 de junio, recolectando 511 lonas de diferentes tamaños y 231 kilogramos de papel entregado por ex aspirantes a un puesto de elección popular.

La causa de esta campaña fue apoyar y trabajar de la mano con el Movimiento Animalista de Atlixco quiénes utilizaron los diversos materiales recaudados en los espacios a favor de mascotas, especialmente caninos. [3]

Por otra parte, una alternativa que puede ayudar a cumplir las metas de la Ley Federal es la que propone la investigadora Magdalena Trujillo Barragán, de la UNAM, quién ha desarrollado un biomaterial formado por dos capas: una de ácido poliláctico (PLA) y otra de celulosa (papel).  El PLA es un biopolímero que se obtiene de fuentes renovables como el almidón de maíz o la caña de azúcar. El estudio apunta al uso de este biopolímero para ahular el papel, es decir, darle el efecto de plástico como el hule. 

Según los estudios de la investigadora, este material bajo composta se degrada en un tiempo mínimo de un mes y medio, la idea de su uso es en exteriores, al aire libre y bajo estas condiciones, la degradación se realiza en menos de un año. Resulta económico en cuanto a que, con el PLA, se evita el uso de pegamento industrial para adherir la capa plástica al papel. Por otra parte, el uso de este biopolímero es más caro que el del polietileno, que es el utilizado con normalidad, por lo que se necesita que sea producido en masa dentro de la industria, como se hace cotidianamente con los materiales sintéticos.

Imagen: PLA | 3Dnatives.com

Como tercera opción, principalmente para los partidos políticos y candidatos, están las plataformas digitales. La publicidad electrónica, se puede enviar a segmentos específicos de la población, llegando al público adecuado, que pudiera tener interés en ella, a diferencia de la publicidad impresa la cuál todo el mundo ve, pero a mucha gente no le interesa. En este caso, al ser enviada digitalmente a un público en específico, aumenta el impacto de esta.

Teniendo en cuenta lo anterior, algunas recomendaciones y consejos que podemos realizar son:

  • Reutilizar las lonas impresas en otras actividades.
  • No aceptar publicidad impresa para no contribuir a que se fabrique más de esta.
  • Utilizar más los medios digitales para la revisión de publicidad.
  • En cuanto a partidos y candidatos políticos, buscar opciones de materiales reciclables y el adecuado desecho de los mismos.

Redacción: Andrés Mora

Portada: Michell Ramos

Publicación: Karim Herrera

Referencias:

  • [1] Zamarrón. I. (2021). Campañas llegan con ola de basura electoral a la CDMX. Leer más…
  • [2] Cárdenas. G. (2018). Elecciones 2018. Basura electoral: el impacto ambiental de los comicios. Leer más…
  • [3] Velázquez. L. (2021). Reciclan 200 kilos de basura electoral Atlixco. Leer más…

EFECTOS AMBIENTALES DE LAS EMPRESAS MULTINACIONALES.

Te has preguntado alguna vez ¿cuáles son las empresas que más producen en el mundo?,  ¿cuál es el producto más vendido mundialmente y cuáles son las consecuencias ambientales que estos tienen al ser producidos en masa? En este artículo te invitamos a averiguar qué sucede con estos vendedores enormemente monstruosos.

De acuerdo con ECONOPEDIA, la empresa Microsoft supera a Apple como la empresa más grande del mundo y en el tercer puesto se sitúa la empresa de tecnología y distribución Amazon. ¿Qué consecuencias ambientales tiene Microsoft al ser la empresa más grande del mundo?

EmpresaPaísSector
1Microsoft CorpEstados UnidosTecnología, software
2Apple IncEstados UnidosTecnología hardware
3Amazon.Com IncEstados UnidosTecnología y distribución
4Alphabet IncEstados UnidosTecnología, internet
5Berkshire HathEstados UnidosFinanciero
Top 5. Empresas mas grandes del mundo en 2019 por economipedia.

Brad Smith, presidente de Microsoft declara que:


La empresa calcula que ha generado 6 millones de toneladas métricas de carbono, y que hacia 2030 busca transformar ese número a 0

Inclusive los centros de datos consumen el 40% de la energía del planeta(Infochannel. 2020, Economipedia. 2019).

Imagen: Tadas Sar, Unsplash.com

Las multinacionales suelen tener un poder importante, que les permite negociar en condiciones de fuerza ante Gobiernos, sindicatos, sectores de la sociedad civil local, comunidades indígenas, etc. Esto suele generar mucha desconfianza, pues en ocasiones usan su poder para exigir rebajas de impuestos, condiciones laborales abusivas, salarios bajos o débiles regulaciones medioambientales; sin hablar de las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales que tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. 

Las empresas del sector extractivo y la energía son las que causan más daños al medio ambiente. En muchos casos, sus actividades de exploración, transporte, etc., causan graves desequilibrios medioambientales, a veces irreversibles que provocan un sin fin de problemas al medio ambiente.

Además, las empresas multinacionales inciden sobre el medio ambiente a través de determinadas soluciones tecnológicas aplicadas en los campos de la circulación de personas y mercancías, así como en los procesos de generación de energía.

Los principales efectos ambientales de la acción de las empresas multinacionales en el área industrial son:

  • La contaminación de aguas y aire.
  • Alto consumo de energía.
  • Alto consumo de combustibles y otros materiales estratégicos locales.
  • Deterioro de la salud de la población y de la mano de obra vinculada a estos procesos industriales.

Actualmente los 122 países del Sur concentran el 85% de la población mundial, pero su participación en el comercio internacional es del 25%. El 1% de los habitantes más ricos de la tierra ganan tanto dinero como el 57% más pobre, y hay 1.800 millones de personas que viven con menos de un dólar al día, es decir, bajo la línea de la extrema pobreza. 

Imagen: Danie Franco, Unsplash.com

Las empresas multinacionales introducen pautas de consumo que afectan el ambiente de los países subdesarrollados por dos vías concurrentes:

De un lado, generalizando el consumo de productos de rápida obsolescencia lo que significa que deben destinarse mayores recursos (materiales, humanos y energéticos) para su reposición.

Por otra parte, estas pautas implican altos niveles de desechos que contaminan el medio: plástico, detergentes no biodegradables, aerosoles, latas, etc., modalidad que alcanza su culminación en los cementerios de automóviles. (Nexos. 1980, Greenpeace, Ecologistasenaccion. 2013)

Imagen: STIL, Unsplash.com

Como se mencionaba al principio de este artículo, las tres empresas más grandes del mundo (Microsoft, Apple y Amazon) evidencian su impacto ambiental debido a la magnitud del mercado internacional que abarcan; es por ello que, en el caso de Microsoft y Apple, se presentan muchas iniciativas con la finalidad de que éstas logren reducirlos (e incluso eliminarlos); aunque no es el caso de Amazon, de la cual se tienen muy pocos registros de las acciones medioambientales que son desarrolladas para mitigar el gran impacto ambiental que dejan atrás todos sus procesos productivos.

A continuación, se presentan algunas de las medidas de control y mitigación diseñadas por estos gigantes del mercado internacional (Microsoft y Apple), cuyo objetivo esencial en la mayoría de los casos es lograr ser catalogadas como Industrias Sostenibles.

Microsoft

Prevén aplicar medidas para mejorar la biodiversidad y el medio ambiente de todo el mundo a través del uso de Tecnologías de Computación, Machine Learning, y la plataforma “Planetary Computer” donde se buscará dar acceso a billones de datos recolectados por personas y por máquinas sobre el espacio, el cielo, la tierra y/o el agua. Estas herramientas son el siguiente paso para dar seguimiento a su estrategia inicial denominada AI for Earth, que unifica el compromiso y trabajo de la compañía para lograr ser “Carbon Negative” en el año 2030. (Microsoft, 2020)

Imagen: Mohammad Rezaie, Unsplash.com
Imagen: Avi Richards, Unsplash.com

Apple

La preocupación de Apple por el medio ambiente ha hecho que se tomen varias medidas, entre las cuales se destacan el trabajar cada vez más con materiales reciclados, evitar minar recursos, utilizar aluminio «verde» fabricado enteramente sin producir CO2, apoyando y ayudando a que sus proveedores utilicen energía 100% renovable y por supuesto, haciendo que todas las instalaciones corporativas de Apple alrededor del mundo funcionen con energía limpia. (Applesfera. 2020, Apple. 2021)

A través de esas acciones Apple busca convertirse, al igual que Microsoft, en una compañía sin emisiones de carbono para el año 2030, incluyendo por supuesto a sus proveedores en cadenas de montaje y suministro; lo cual significará que cada dispositivo que sea fabricado en 2030, tendrá CERO IMPACTO al medio ambiente.

En cuanto a Amazon se refiere; se ha encontrado que entre los productos (propios y de proveedores externos) que ofrece se encuentran una variedad de tecnologías que ayudan a que el comprador final logre una mayor eficiencia, por ejemplo, de la energía eléctrica usada en su hogar, logrando de esta manera una reducción en las emisiones de CO2 a la atmósfera. (Pasionmovil, 2021)

Sin embargo; el 22 de mayo del 2019 se realizó una asamblea general de accionistas de Amazon, en donde uno de los temas a tratar fue justamente una “Resolución sobre el Cambio Climático” generado por la empresa. Esta propuesta de resolución pedía la preparación de un informe sobre sus planes para responder al cambio climático y cómo está reduciendo su dependencia de combustibles fósiles.

Y como se entiende, en la resolución no es que pidan reducciones en las emisiones ni otros compromisos, todo lo que se solicita es un informe sobre los planes.  Claro está que la empresa debe temer que una vez que se presenten los planes se pedirá el establecimiento de metas y acciones para su logro. Amazon alegó que ya cumplía lo solicitado puesto que había anunciado previamente algunas iniciativas para reducir sus emisiones, incluyendo un plan para que en el 2030 el 50% de todos sus envíos fueran neutrales (programa de “envíos cero”).  También anunció que presentaría un informe sobre sus emisiones a nivel empresarial; así como un plan de largo plazo para el consumo del 100% de energía renovable.

Imagen: James Yarema, Unsplash.com

A pesar de estas iniciativas los empleados expresaron su desconfianza a través de una carta abierta argumentando que estos planes no son suficientes para atender la crisis del cambio climático.  La carta pide fechas para el logro de los objetivos sobre energía renovable, la reducción de emisiones por envíos al 50% para el 2030 y el 100% para el 2050 y eliminar las inversiones en combustibles fósiles.  La carta no tiene el mismo poder legal que una resolución, pero muestra la preocupación de uno de sus principales interesados, los empleados.  Los accionistas y los consumidores parecen ser más indiferentes; y Jeff Bezos ni siquiera estuvo presente durante la presentación de dicha carta. (Agorarsc, 2019)

Redacción: Diana González,

Daira Acevez,

Angela Galvan.

Portada: Jessica.

Publicación: Karim Herrera.

Referencias:

  • Infochannel, 2020: Microsoft implementará medidas para reducir su impacto ambiental Leer más…
  • Economipedia, 2019:Empresas más grandes del mundo 2019 Leer más…
  • Nexos, 1980: Multinacionales y medio ambiente Leer más…
  • Greenpeace: Impactos de las multinacionales Leer más…
  • Ecologistasenaccion, 2013: Empresas transnacionales: impactos y resistenciasLeer más…
  • Microsoft, 2020: Microsoft anuncia nuevas iniciativas para la conservación de la biodiversidad y la mejora del medioambiente Leer más…
  • Applesfera, 2020: Apple anuncia medidas para ser una compañía con cero impacto en el medioambiente en 2030 Leer más..
  • Apple, 2021: Medio Ambiente Leer más…
  • Pasionmovil, 2021: EL LADO ECO-FRIENDLY DE AMAZON, UBER, RAZER Y HONOR Leer más…
  • Agorarsc, 2019: Activismo social y ambiental en Amazon: Buen intento, fallido Leer más…